viernes, 7 de febrero de 2020

Siete Maneras Rápidas de Destruir su Familia


Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella para hacerla santa... Así mismo el esposo debe amar a su esposa como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo
-Ef. 5:25, 26, 28

Les comparto mis notas de la enseñanza que diera en C.C. Zamar Bosques, Coacalco Edo. México, el jueves 6 de 2020.


La Iglesia y la sociedad se sostienen o se caen dependiendo de la estabilidad de la familia. La familia permanece o se destruye dependiendo de la salud emocional y espiritual de sus miembros.

La Familia fue diseñada y fundada por Dios para habitar en ella y para darse a conocer a través de ella. Hoy consideramos siete maneras rápidas de vivir fuera del diseño de Dios y cosechar la destrucción de la familia.

-Destruir a la familia se logra con vicios que todos aceptamos como buenos. ¿Quiere destruir rápidamente su familia?

1.       Viva la Fe solo cuando va a la iglesia.

El caballero fue a la iglesia porque su esposa lo llevó o quizá va desde niño. Asume que basta con cumplir ciertos requisitos y conserva una serie de vicios de carácter y pecados. No ora, no escudriña la Palabra, no se compromete, no cambia y su testimonio en casa es feo. Él se siente atrapado, pero al fin parece que muchos viven de igual manera.

Este es un pecado de falsedad y doble vida.

¿Quiere destruir rápidamente a su familia?

Olvide que usted es iglesia, templo del Espíritu y sacerdote o sacerdotisa de Dios; y cultive su fe solamente en las reuniones de la iglesia. Olvide la prioridad de la oración personal y en familia, olvide exponerse y exponer la familia a la Palabra de Dios en casa y viva una contradicción entre lo que es en casa y lo que aparenta en la iglesia. Pronto estará cosechando divisiones, amargura, rebeldía, pleitos, destrucción… aunque aparente estar bien.

¡Cada mañana las misericordias de Papá son nuevas, su gracia es abundante y Él espera que nos rindamos y nos arrepintamos para levantarnos y para darnos libertad y paz!

Dt. 6: 4-9
»Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor. 5 Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. 6 Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. 7 Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. 8 Átalas a tus manos como un signo; llévalas en tu frente como una marca; 9 escríbelas en los postes de tu casa y en los portones de tus ciudades.”

La familia fue señalada 1500 años antes de que naciera la Iglesia, para conocer y transmitir la Palabra de Dios de generación a generación.

Ro. 1: 1,2 “Así que, hermanos, les ruego por las misericordias de Dios que presenten sus cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, que es el culto racional de ustedes. 2 No se conformen a este mundo; más bien, transfórmense por la renovación de su entendimiento de modo que comprueben cuál sea la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.”

Esta es nuestra adoración personal sin palabras y se vive en el día a día. Toda otra expresión de adoración es legítima y grata ante el Padre si brota de una vida cotidiana que honra al Señor.

Destruir a la familia se logra con vicios que todos aceptamos como buenos. ¿Quiere destruir rápidamente s/u familia?

2.       Siga cobrando facturas viejas, no Perdone.

-El esposo olvidó su fecha de aniversario y ella se lo reclama por años y “en tono jocoso” lo acusa con sus amigos.
-Ella adulteró y a pesar de que le  pidió perdón y restituyó, él cada tanto se lo recuerda y la humilla.

Este es un pecado de rencor, resentimiento, odio y falta de perdón.

Cada vez que hay una discusión, no es posible tratar el asunto que hoy nos concierne. Sacamos pleitos viejos, culpas pasadas, facturas ya canceladas y bajamos a las alcantarillas para destruirnos con culpa, condena y ataque. Esto muestra que no hemos perdonado, ni hemos recibido el perdón de Dios. Nuestro lugar como hijos de Dios es el palacio del Rey, no las alcantarillas del pecado.

¡Cada mañana las misericordias de Papá son nuevas, su gracia es abundante y Él espera que nos rindamos y nos arrepintamos para levantarnos y para darnos libertad y paz!

-Col. 3: 12-14  Por lo tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de afecto entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y paciencia, 13 de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes. 14 Por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto.

¿Cómo nos trata Papá Dios? ¿Nos sigue cobrando viejas facturas? ¿Qué hace Él cuando confesamos nuestros pecados?

-Miq. 7: 18,19 ¿Qué Dios hay como tú, que perdone la maldad y pase por alto el delito del remanente de su pueblo? No siempre estarás airado, porque tu mayor placer es amar. 19 Vuelve a compadecerte de nosotros. Pon tu pie sobre nuestras maldades y arroja al fondo del mar todos nuestros pecados.

Si hoy decides perdonar, echas al inodoro la culpa, las ofensas, las heridas y las pruebas que tienes contra tus papás, contra tu pareja o contra cualquier hermano; y halas la cadena. Ese asunto NO se vuelve a mencionar, oramos y bendecimos a la persona, si es posible, le servimos hasta sanar.

-Mt. 6: 14, 15 “Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti; 15 pero si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados.”

-Destruir a la familia es sencillo: viva una fe de domingo, viva en el pasado cobrando facturas viejas y también…

3.       Asuma, ate cabos e invente historias en su mente sobre los demás. Juzgue, ataque y tome decisiones basado en esas imaginaciones.

Le escribe un mensaje a alguien y  asume que está en su escritorio o en su casa “como siempre”, como no le responde o responde dos palabras, imagina que está enojado, que no le quiere hablar o peor que está adulterando, etc., etc., etc. se llena de dudas, ansiedad, miedo, ira …y resulta que lo que pasó es que la persona está en ventanilla en el banco, o a punto de abordar el autobús, o quizá con un cliente histérico en frente o simplemente en la ducha… lo grave es que cuando se lo explican, ya no lo cree porque su miedo e inseguridad le asegura que su fantasía es la verdad.

Este es un pecado de mentira y falso testimonio contra nuestra propia familia. Vive sin paz, sin libertad y los tuyos sin dignidad.
Nos asalta el miedo, la inseguridad, los fantasmas del pasado y nuestra mente pierde el control. Una vez bajo dominio de la carne o de Satanás, te convences de que lo que estás imaginando es la verdad y te desbordas para entregarte a acciones de destrucción de aquellos a quienes amas.

¡Cada mañana las misericordias de Papá son nuevas, su gracia es abundante y Él espera que nos rindamos y nos arrepintamos para levantarnos y para darnos libertad y paz!

-Fil. 4:8,9 “Finalmente, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado. …y Dios, que nos da su paz, estará con ustedes siempre.” TLA
-Ro. 12:2 “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.”
-2Co. 10:5 “Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo.”
-2 Tim. 1: 7 “Porque el Espíritu de Dios no nos hace cobardes. Al contrario, nos da poder para amar a los demás, y nos fortalece para que podamos vivir una buena vida cristiana.” TLA

Destruir a la familia se logra con vicios que todos aceptamos como buenos. ¿Quieres destruir rápidamente tu familia?

4.       Saca de contexto palabras o cambia los hechos para atacar a los tuyos.

Tu pareja dijo algo delicado justificadamente y para construir, pero te confrontó y tuviste que guardar silencio o aceptar. Entonces lo repasas en tu mente, le das vueltas, lo guardas… unas semanas o unos meses después le reclamas, argumentando que dijo aquellas palabras sobre ti pero las sacas de la conversación o situación en que se dieron, les pones otro tono y acusas a tu pareja de maltratarte, cuando quizá fue todo lo contrario.
O quizá cambias las cosas que hizo la persona, solo para atacarle. Por otra parte estás dispuesto a negar las cosas que has dicho para justificarte o cobardemente no aceptar tus responsabilidades.

Este es un pecado de engaño y traición.

¡Cada mañana las misericordias de Papá son nuevas, su gracia es abundante y Él espera que nos rindamos y nos arrepintamos para levantarnos y para darnos libertad y paz!

-Col. 3: 9,10 Dejen de mentirse unos a otros, ahora que se han quitado el ropaje de la vieja naturaleza con sus vicios, 10 y se han puesto el de la nueva naturaleza, que se va renovando en conocimiento a imagen de su creador.
-Col. 1: 14, 15 “…«Ama a tu prójimo como a ti mismo». 15 Pero, si siguen mordiéndose y devorándose, tengan cuidado, no sea que acaben por destruirse unos a otros.”

¿Te gustaría ser honesto, transformar tu mente y aprender a mostrar respeto, fidelidad y lealtad cuando más se necesita? Hoy puedes rendirte iniciar una vida devocional de adoración personal.

Destruir a la familia se logra con vicios que todos aceptamos como “normales”. ¿Quieres destruir rápidamente tu familia?

5.       Entrégate a los celos

Mi amiga a quien llamaré Lucía, vivió 18 años vigilada, bajo continua sospecha y control total. Su pareja le impidió terminar su carrera  y cuando salió a trabajar en bienes raíces le increpaba argumentando que en esas casas vacías ella  de seguro se revolcaba con los clientes. Luego la encerró, le dio la casa por cárcel… Ella una mañana escapó con su hija, era una esclava. ¡Él llamó para reclamarle que se hubiera llevado los perros…!

La persona celosa es profundamente insegura y débil. Tiene un muy bajo concepto de sí misma, necesita controlar a las personas: controla su agenda, su manera de vestir, sus relaciones. A eso le llama “amor” sin embargo la otra persona se siente asfixiada, en una cárcel  e impulsada a huir de esa relación.
Los celos son como el vino: una copita o dos está bien, ¡más ya no!
Si vives en el pecado de los celos, necesitas trabajar en tu valor propio.

Encuentra tu identidad en lo que Dios dice de ti, necesitas recibir el perdón y el amor de Dios.

-2Co. 12:20 “En realidad, me temo que cuando vaya a verlos no los encuentre como quisiera, ni ustedes me encuentren a mí como quisieran. Temo que haya peleas, celos, arrebatos de ira, rivalidades, calumnias, chismes, insultos y alborotos.”
-Gá. 5: 19-21 “Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; 20 idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos 21 y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

Destruir a la familia se logra con vicios que todos aceptamos como “normales”. ¿Quieres destruir rápidamente tu familia?

6.       Dale rienda suelta a la ira.

El niño de 3 años le reventó el biberón en la pared a la mamá y ella asustada lo recogió y se retiró. Diez años después el ahora adolescente agarró a golpes a su mamá. Ella a los 3 años le enseñó a resolver la frustración con violencia.

La Ira es una emoción, no me tiene, yo la tengo. Todos somos testigos de su destrucción. Pero callamos porque casi nadie se domina frente a ella.

-Puedo comenzar observándome ¿qué cosas son las que no puedo manejar?
-También puedo observar qué es lo que siento, qué reacciones aún físicas tengo antes de explosionar.
-Puedo plantearme luego de un incidente ¿cómo podría reaccionar diferente? y ensayar esas respuestas asertivas.
-También puedo prepararme para guardar silencio y retirarme frente a la provocación, mientras le pido al Espíritu Santo: ¡Contrólame, lléname, revélame tu paz!

¡Cada mañana las misericordias de Papá son nuevas, su gracia es abundante y Él espera que nos rindamos y nos arrepintamos para levantarnos y para darnos libertad y paz!

-Sal. 37:8 “El necio muestra en seguida su enojo, pero el prudente pasa por alto el insulto.”
-Eclesiastés 7:9 “No te dejes llevar por el enojo que solo abriga el corazón del necio.”
-Ef. 4:26 «Si se enojan, no pequen». No permitan que el enojo les dure hasta la puesta del sol…
-Ef. 4:31 “Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia.”
-Col. 3:8 “Pero ahora abandonen también todo esto: enojo, ira, malicia, calumnia y lenguaje obsceno.”

Destruir a la familia también se logra con vicios comunes y altamente letales.

7.       Juega con el adulterio.

Dos escenarios: -Internet: coqueteos en las redes sociales y pornografía / -Mirar con deseo a otro hombre o a otra mujer aún en la iglesia.

La señora miraba a aquel caballero divorciado con lujuria, sus palabras y sus movimientos eran provocativos. Luego él se enteró de que ella es casada, la confrontó muy respetuosamente, ella persistió en su cometido. El hombre ama a Dios y cortó de raíz su contacto con aquella confundida dama a pesar de tener que verla con regularidad. El juego de ella continuó y como es usual iba escalando. Entonces rápidamente habló con el pastor y lo enteró de la situación.

La incauta señora le escribió al WhatsApp pidiéndole oración, le respondió amable que le expondría a los pastores su necesidad y que por respeto a su familia, cualquier asunto que quisiera comunicarle lo hiciera por medio de los pastores; a la vez que le dio al pastor los avances... Al verse expuesta, pidió una cita con los pastores y con él para disculparse.

-Mt. 5:28 “Ustedes han oído que se dijo: “No cometas adulterio”. 28 Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón.”
-1Co. 6: 9,10, “¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios."
-1Co. 6:18-20 “Huyan de la inmoralidad sexual. Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su cuerpo; pero el que comete inmoralidades sexuales peca contra su propio cuerpo. 19 ¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; 20 fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.
-Heb. 13:4 Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales.”

Seguros bajo las misericordias y la gracia de nuestro Dios, enfrentamos decididamente una serie de amenazas a la vida de familia, para abrir el diálogo, continuar nuestro avance en el crecimiento hacia una Vida abundante viviendo la Iglesia desde la familia; así pues nos disponemos para:

1. Vivir la Fe cada día personalmente y en familia 2. Mantener las facturas al día, iniciar el proceso del perdón y discutir solo los desafíos de hoy 3. Someter la imaginación y sus miedos a Cristo y decidir vivir con respeto y dignidad para sí mismo y para los nuestros 4. Mantener las palabras y los hechos en su contexto, sin atacar, para la edificación de todos 5. Odiar los celos, construir la identidad en Cristo y crecer en el valor propio como su hijo. Demostrar confianza a la familia  6. Odiar la ira, someterse al control del Espíritu, practicar la mansedumbre y la templanza 7. Huir permanentemente del adulterio como si fuera una pandemia, sanar los vacíos del corazón practicando la presencia de Dios.

“Después de cada fracaso, pide perdón vuelve a levantarte e intenta de nuevo. Muy a menudo lo que Dios nos otorga no es la virtud en sí misma sino sólo este poder de siempre intentarlo de nuevo.” – C. S. Lewis

¡Hoy puedes rendirte a Cristo, dejar de ocultarte, enfrentar con grandeza tus vicios y experimentar libertad y paz en tu familia! Hoy puedes iniciar una vida devocional de adoración personal.

6 comentarios:

  1. Excelente, sencillo de comprender y con la base Bíblica perfecta! Me gustó mucho.

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    1. ¡Gracias a Dios que le ayuda! Sí, es la Biblia la que tiene el poder para transformarnos. Hebreos 4:12; 2Tim. 3:16

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  2. Este es un tema que generalmente no se aborda desde el quehacer de iglesia, solo nos acostumbramos a vivir así (mal) y así lo normalizamos. Si atendiéramos la verdad que Cristo Jesús nos legó, desde su declaración: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”, y lo hiciéramos intencionadamente reflexionando en TODO lo que eso implica, gestionaríamos nuestras emociones y sentimientos de una manera eficaz. Todo se trata de conocer a Cristo y vivirlo a Él y en Él, reconociéndolo en todos nuestros caminos.

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    1. ¡Gracias! Un rico aporte a nuestra reflexión. Espero que decidamos tomar acciones. Gracias por tu tiempo y por nutrirnos.

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  3. Me edifica y enseña. Mis emociones deben ser sometidas y medidas con La Palabra.

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    1. ¡Gracias, qué lindo! Sus palabras conllevan una decisión. Nosotros tenemos emociones, las emociones NO nos tienen.

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