jueves, 5 de enero de 2017

Cristo en el Poder de su Resurrección


"...Dios lo exaltó hasta lo sumo
    y le otorgó el nombre
    que está sobre todo nombre,
 para que ante el nombre de Jesús
    se doble toda rodilla
en el cielo y en la tierra
    y debajo de la tierra,
 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor,
    para gloria de Dios Padre. -Fil. 2:9-11


Eran los primeros aires del S XXI cuando comencé a leer Apocalipsis, esta vez como un niño. Quedé atrapado, realmente absorto con la descripción del Cristo glorificado que nos regala el apóstol Juan en el cap. 1. A la sola pronunciación de la palabra "Jesús" mi mente reaccionaba con la imagen del Cristo histórico retratado en las películas, los libros de historias para niños y mi imaginación inspirada por la lectura de los evangelios. Me era necesario ir mucho más profundo, trascender.

La imagen mental que tengamos de Jesús, afecta significativamente la Fe que vivimos, nuestra devoción, nuestra pasión en el servicio, nuestra oración. La revelación que tengamos de El en la Palabra y por el Espíritu, determina absolutamente toda la realidad de nuestra vida. Aquel día, mi visión de Cristo fue transformada y su realidad en mí comenzó a crecer. Tengo la esperanza de que mis sencillas observaciones devocionales de este pasaje, le ayuden un poquito más a "Conocer a Cristo en el Poder de su Resurrección". Le sugiero usar esta reflexión, tomando un tiempo íntimo de oración y disfrutar de manera más profunda la presencia viva de Cristo, dentro.

Con frecuencia encuentro que le tenemos miedo a leer el libro de Apocalipsis. Fue escrito para consolar, animar, fortalecer a la iglesia perseguida; así que allí encontramos esperanza, entrelazada con exaltación exuberante y gritos de júbilo. Nos abre una ventana a la adoración celestial y su tema es el triunfo final de Cristo sobre todos sus enemigos; así que hay aquí una atmósfera de victoria y celebración. No tema, venga y disfrute su riqueza.

La revelación y obra de Cristo en los evangelios, el "siervo sufriente", especialmente la obra de la cruz, son vitales en el plan eterno de Dios. Lo trascendente de su obra redentora, está en que no se quedó en la cruz, ni en la tumba; sino que resucitó en poder celestial y fue glorificado. ¡Él es Rey de Reyes y Señor de Señores! Ap. 19:16. Posicionar esta imagen del Cristo resucitado en nuestras mentes, nos introduce a otra dimensión de intimidad con él y de vivencia de nuestra Fe.

Le invito a leer detenidamente Ap. 1:10 - 20 observando en detalle la descripción que hace Juan de Cristo. Mientras lee, imagine que tiene en frente un lienzo inmenso, que tiene la habilidad de pintar magistralmente y comience a plasmar en ese lienzo los detalles según usted percibe a Cristo. Quizá quiera observar varias versiones de la Biblia. Haga esto en oración pidiendo revelación del Espíritu y tomándose el tiempo para escuchar su voz.


"10 En el día del Señor vino sobre mí el Espíritu, y oí detrás de mí una voz fuerte, como de trompeta, 11 que decía: «Escribe en un libro lo que veas y envíalo a las siete iglesias: a Éfeso, a Esmirna, a Pérgamo, a Tiatira, a Sardis, a Filadelfia y a Laodicea.»
12 Me volví para ver de quién era la voz que me hablaba y, al volverme, vi siete candelabros de oro. 13 En medio de los candelabros estaba alguien «semejante al Hijo del hombre», vestido con una túnica que le llegaba hasta los pies y ceñido con una banda de oro a la altura del pecho. 14 Su cabellera lucía blanca como la lana, como la nieve; y sus ojos resplandecían como llama de fuego. 15 Sus pies parecían bronce al rojo vivo en un horno, y su voz era tan fuerte como el estruendo de una catarata. 16 En su mano derecha tenía siete estrellas, y de su boca salía una aguda espada de dos filos. Su rostro era como el sol cuando brilla en todo su esplendor.
17 Al verlo, caí a sus pies como muerto; pero él, poniendo su mano derecha sobre mí, me dijo: «No tengas miedo. Yo soy el Primero y el Último, 18 y el que vive. Estuve muerto, pero ahora vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del infierno.
19 »Escribe, pues, lo que has visto, lo que sucede ahora y lo que sucederá después.20 Ésta es la explicación del misterio de las siete estrellas que viste en mi mano derecha, y de los siete candelabros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candelabros son las siete iglesias." Ap. 1:10-20 NVI.
Algunos detalles:

-v. 12. Los candelabros de oro, son las siete iglesias, vea el v. 20. El 7 es número de totalidad, así que aquí se retrata a toda la Iglesia. Usted y yo como Iglesia y Templo de Dios tenemos el honor y la gloria de que Cristo está cercano, íntimo, ministrando nuestras vidas.

-v. 13. "alguien semejante al Hijo del Hombre": Es Cristo en medio de su Iglesia como sacerdote y cabeza.

-La túnica larga y la banda de oro: En el Antiguo Testamento es la vestidura sacerdotal, real y de profeta. 
Cristo es nuestro gran Sumo Sacerdote: Él es quien puede compadecerse de nuestra fragilidad y necesidades humanas.
Cristo es nuestro Rey: Por encima de nuestros gobernantes y sus limitaciones, Cristo gobierna hoy y pronto instaurará su Reino en plenitud; podemos confiar y descansar. 
Cristo es nuestro Profeta: No vino a conocer la verdad, Él es la Verdad y vino a revelárnosla; a traernos voz divina con su propia autoridad. Él es La Palabra de Dios, escúchele en La Biblia y por su Espíritu.

-v.14 Cabello blanco: Dn. 7:10 señala su sabiduría: Cristo es su consejero admirable. También señala su pureza, su absoluta santidad: Él es Dios de verdad y sin ninguna iniquidad, justo y recto es Él. Dt. 32: 4

-Ojos como llama de fuego: Heb. 4:13 todo está expuesto ante su mirada. Estos son ojos de juicio. Sus enemigos, quienes no están cubiertos con su justicia, temblarán ante su sola mirada.

-v.15. Sus pies: Los pies de un gobernante representan juicio, Ap. 10:1 nos muestra los pies encendidos de un ángel poderoso, listos para pisar en juicio. Todas las cosas son sometidas bajo los pies de Cristo; los reyes, los gobernantes, sus reinos, sus dominios. "... Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, 10 para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra, 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre." -Fil.2: 9-11. Nosotros, sus hijos, por su gracia, voluntariamente conocemos sus pies en adoración.

-Voz estruendosa: Autoridad, majestad y dominio. Este no es el siervo sufriente de los evangelios, quien va silente como oveja al matadero. Su voz creó los universos, resuena en la eternidad y ante su mando se subyuga toda autoridad.

-v.16. Siete estrellas: representan a sus servidores dados como dones a la Iglesia, Él los controla. Al igual que, según vimos con respecto a los candelabros, el 7 señala a la totalidad de los siervos en toda la Casa del Señor. Sus esclavos, quienes lideran a la verdadera Iglesia, tienen alta estima ante Él y sirven como Él lo hizo.

-Espada aguda de dos filos: En Hebreos 4:13 la espada es pequeña, convence de pecado. Aquí, sin embargo, la espada saliendo de su boca es ancha, grande; es de juicio Ap. 19:15, 21. Para sus hijos, la espada es su Palabra de Vida; para sus enemigos es juicio y muerte.

-Rostro resplandeciente: Es el resplandor de su gloria. Él es la luz de la Nueva Jerusalén:  "La ciudad no necesita ni sol ni luna que la alumbren, porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera. 24 Las naciones caminarán a la luz de la ciudad, y los reyes de la tierra le entregarán sus espléndidas riquezas." -Ap. 21.
Juan al verle cayó como muerto. Isaías, siglos antes, también vio la majestad de su gloria y cayó como muerto. Is. 6.

Este no es un cristito domesticado, al estilo de la " iglesia" de hoy. Este es el Todopoderoso Dios temible, todo amor y grande en misericordia; a la vez que es juicio y fuego consumidor. Y éste, es justamente el Cristo que llevamos dentro, a quien adoramos y servimos. Para sus hijos, quienes le seguimos, Él es y será nuestro Padre de amor, nuestro protector, nuestra paz y gloria eterna.

"¡Miren que viene en las nubes! Y todos lo verán con sus propios ojos, incluso quienes lo traspasaron; y por él harán lamentación todos los pueblos de la tierra. ¡Así será! Amén.
8 «Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios—, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.» Ap.1: 7, 8.

Vuelva a leer el pasaje, escuche a Cristo hablar a su corazón y termine su pintura.

Espero que en los últimos minutos Cristo haya aumentado en usted. Me permito hacerle varias preguntas que, en oración, me planteara en aquella ocasión:
-¿Cuáles detalles observó sobre Cristo? ¿Cómo es, qué características notó? descríbalas compartiéndolas con alguien o escribiéndolas. 
-¿Qué tan diferente es este Cristo del que había estado en su mente?
-¿Qué le hace sentir este Cristo? ¿qué le transmite? detállelo
-¿Qué sucedería si este Cristo se le apareciera a usted frente a frente?
-Si se lo permitiera ¿Qué sucedería con su vida si pudiera contemplarle por varios minutos en la realidad de esta gloria excelsa? ¿cree que sería transformado, trastornado quizá, que jamás sería igual?  ¡Sin duda! Ahora, si unos minutos en su presencia transformarían toda su vida...
-¿Qué pasaría si este Cristo en el poder de su resurrección, viniera a vivir dentro de usted 24 horas, cada día por el resto de su vida?
¿No es acaso esto lo que experimentamos en el nuevo nacimiento? Es este Cristo y no otro, el que vino a vivir dentro de nosotros: "En aquel día ustedes se darán cuenta de que yo estoy en mi Padre, y ustedes en mí, y yo en ustedes." Jn. 14:20

Creo que los hermanos de la iglesia naciente, revelada en el Nuevo Testamento, experimentaron a este Cristo. Ellos ya no vivían, sino que Cristo en el poder de su resurrección, vivía en ellos. Él se hacía presente en sus vidas y aun, muchos morían martirizados exaltando a su Señor, tal era su pasión y vivencia de la Vida de Cristo. Si este mismo Cristo glorioso ha venido a vivir en nosotros, ¡entonces podemos experimentar la misma vida de poder que vivieron aquellos testigos de su resurrección; vida nueva, abundante, trascendente, de impacto en nuestros días! ¡Es su misma Vida expresándose a través de nosotros! "Cristo en ustedes, la esperanza de gloria" Col- 1:27

Tome un momento en silencio para orar y escuchar a Papá. (No omita este momento)

Le ruego observar otros textos que señalan qué tan glorioso es el Cristo quien vive en usted Ap. 19: 11ss; Ef. 1: 17-22; Fil. 2: 5-11; Col. 1: 15 - 2:10.

Anhelo que Cristo aumente en nosotros, que le conozcamos en el poder de su resurrección y nos levantemos como su Novia, su Casa, su Templo, presencia del Eterno en tiempo y espacio, usted y yo.

¡Amén!

P.D.  
-Escribo estas cosas, no como quien ya lo tiene o quiere ser visto como modelo, sino como un peregrino quien señala las sendas que poco a poco va percibiendo...
-Si tiene hambre de Dios y anhela disfrutar de su presencia y escuchar su voz; vuelva a este texto en silencio y privacidad, lea en voz audible, medite escuchando dentro y luego ore. Haga lo mismo por una semana completa, humillado, hasta romper el frío y encender su espíritu en su fuego.

10 comentarios:

  1. Definitivamente, el dolor y sufrimiento son clave en la vida del hombre para alcanzar el peso que Dios nos quiere dar. Me gusta el libro de Lamentaciones, donde en medio de la aflicción reluce la piedad y bondad de Dios y sobre todo su gran Amor.
    Cuenta Su Historia y cuente las suyas igual que María Magadalena cuando le dijo a los discípulos:_HE VISTO AL SEÑOR Juan 20:18
    Adelante!



    L

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  2. Al comprender que ese es el Cristo que vive en mí, entiendo que estoy completa en Él y no hay nada más que pueda desear o necesitar.
    Que Dios me enseñe a vivir de acuerdo con esta realidad.
    ¡Gracias por ayudarme a entender este gran concepto de la gloria de Cristo!

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    1. Saludos Eli. Quedate una semana leyendo, meditando y orando con este pasaje. Luego podés hacer lo mismo con los otros textos que doy allí. Verás cómo Cristo crece en vos, se te revela.

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  3. Wooow...maravilloso, ahí está ÉL!!! El Dios que se acercó para mostrarme la senda hacia la vida eterna. ÉL ,el Camino. ÉL, la vida. ÉL, la verdad. ÉL, el alto y sublime; no la imagen cansada de obras impuestas por religiones, doctrinas, sistemas o credos... ÉL, MI TODO!!!

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    1. Buen día Dunia. Pasá 7 días meditando y eso que te inspira el texto lo hablás en oración, te va a impactar profundo.

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  4. La imagen de este Cristo, es completamente diferente a la imagen que he tenido en mi mente toda mi vida. Esta imagen de Jesús nos hace entender que Él es todopoderoso, que tiene toda autoridad, que todo está bajo control... aún nos hace respetar y temer más a Dios. Esta imagen me hace querer conocerlo más aún, en la gloria de su resurrección, tal y como Él es.

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    1. Saludos. Podemos "conocerle" doctrinalmente y también profundizar conociéndole al experimentarle y ver cómo te transforma. Para ello juntas el poder de la Palabra y el poder de la oración. Oras el texto, quedate orando lo que esta Palabra te inspira, hasta que comience a saltar la fuente de agua viva. Vas a entrar en un avivamiento de adentro hacia afuera!

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