miércoles, 15 de febrero de 2017

La Religión de los Verdaderos Cristianos



Si alguien se cree religioso, pero no le pone freno a su lengua, se engaña a sí mismo, y su religión no sirve para nada. La religión pura y sin mancha delante de Dios nuestro Padre es esta: atender a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y conservarse limpio de la corrupción del mundo.
-Santiago 1: 26, 27

lunes, 6 de febrero de 2017

Paz en Tiempo de Tragedia.




"El día que temo yo en tí confío..." -Sal. 56:3

¿Es posible experimentar paz profunda bajo aflicción?

Enfrentar la amenaza de una enfermedad, un accidente automovilístico grave, un descalabre financiero o familiar, un desastre de la naturaleza o una crisis nacional; son algunas de las tragedias que unos u otros hoy debemos enfrentar. Podemos vivir con esperanza, con serenidad y atravesar estos valles tenebrosos impulsados por el gozo de Papá el cual es nuestra fuerza; y con su paz, la cual es trascendente, inexplicable y para cada hija (o) suyo.
Vivimos en un mundo caído. Dios mismo maldijo a la tierra: "Por cuanto le hiciste caso a tu mujer, y comiste del árbol del que te prohibí comer ¡maldita será la tierra por tu culpa!" Gn. 3:17. Es por eso que desde entonces, la existencia del ser humano experimenta el dolor y la muerte, en un claro proceso de involución, tanto en su cuerpo como en toda la creación. Jesús prometía a los suyos: "Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo." -Jn. 16:33. ¡Este planeta aún es muy hermoso! Sin embargo, las aflicciones son parte del estado de guerra, propio de la vida de los cristianos, en un mundo al que no pertenecemos. Por lo cual, Cristo es la fuente donde hallamos paz. Si usted se considera hija (o) de Papá Dios, no se acomode mucho, estamos en territorio hostil, estamos en una guerra sobrenatural y sin tregua; pero no tema ¿Cómo pelea sus batallas cuando sabe que la guerra ya fue ganada?
La paz de Cristo, es de carácter celestial, diferente a la paz humana: "La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni se acobarden." -Jn. 14: 27. Pablo apóstol, define esta paz como trascendente: "4 Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense! 5 Que su amabilidad sea evidente a todos. El Señor está cerca. 6 No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús." Fil. 4: 4-7. Debemos cambiar el hábito de afanarnos, de angustiarnos, de entregarnos a la ansiedad, al estrés; por el hábito de la oración apasionada. Cada vez que nos asalta el afán, la angustia (así como el enojo, la depresión, etc.) caigamos de rodillas clamando, pidiendo y dando gracias. Esa acción de dependencia y Fe, detona la paz inexplicable de Dios. La expresión "cuidará sus corazones" (v.7) significa que esta paz nos rodea y protege, así como un poderoso ejército guarda una ciudad.
La fuente de esta paz sobrenatural es Dios. No sólo se trata de experimentar una sensación de serenidad frente a las aflicciones; sino que nuestra paz es una persona gloriosa, es Él, Papá muy dentro de nosotros. Y al asirlo a Él y elegirle en la práctica de vida, su presencia nos asegura su reposo interior, seguridad, esperanza. Pablo continúa diciendo: "8 Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio. 9 Pongan en práctica lo que de mí han aprendido, recibido y oído, y lo que han visto en mí, y el Dios de paz estará con ustedes." -Fil. 4:8, 9.
Naturalmente queremos vivir sin problemas, sin dolor, confortables y llenos de alegría siempre. Intuitivamente asociamos ese estado ideal, con vivir la paz de Dios. Entonces nos confundimos, porque la promesa del Señor es esta: ¡fortalecernos, protegernos, darnos esperanza y guía para atravesar la aflicción! No nos exime de ella. Nos promete su compañía cuando bajemos al valle de sombra y de muerte: "Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo." Mt.28:20. “Aun si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado; tu vara de pastor me reconforta." -Sal. 23:4. Sí, vamos a atravesar valles donde la muerte amenaza y aún nos ataca y morimos. Debemos cambiar la perspectiva de la vida. Viajamos como si nuestro camino fuera un paseo en un jardín, en el que ocasionalmente nos toca pelear alguna batalla; no obstante, la realidad es que estamos enfrascados en una guerra continua y cruenta, contra un enemigo que no es de este mundo. Tome su lugar en esta lucha y defienda su trinchera día a día. Contamos con los recursos celestiales como soldados del Reino: "Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas." 2Co. 10:4
Consideremos tres armas sobrenaturales que nos aseguran victoria y paz:
Adoración: respuesta de una persona piadosa ante la tragedia.
El 31 de mayo de 2016, ingresaba un servidor, al hospital sufriendo un colapso neurológico por Guillain Barré. Un síndrome que paso a paso, desconecta los músculos del cerebro y desploma a la persona, como si fuera un muñeco de trapo. Lo último que me quedaba era mi piel, mi salud; y "chacaprún" desplomado de la noche a la mañana, literalmente. De modo que, conozco el frío del miedo, las lágrimas como tormenta, por el beso de la tragedia en mi propia piel. Me inspiró Job, quien desgarró su ropa y rasuró su cabeza; o sea, estaba destrozado. Sin embargo ¡se postró y adoró! Job. 1:20 ¡Así enfrenta un hijo de Dios el dolor, la tragedia! Adoramos a Dios por quién es Él, por sus atributos y su gloria inefables.
Veamos la estrategia del enemigo. Los versículos anteriores en Job 1, nos relatan las noticias que recibió Job. Éstas tienen la intención de paralizar a la persona por el pánico: "A los criados los mataron a filo de espada." "Del cielo cayó un rayo que calcinó a las ovejas y a los criados." "¡Y la casa cayó sobre los jóvenes, y todos murieron!" Cuando el devorador paraliza nuestra fe, se ensaña para robar nuestra paz y si lo logra, nos expone a cualquier ataque, sin defensa. Recordemos que la paz de Dios es el ejército que nos rodea y protege. Así que, si “perdemos” la paz, terminamos cayendo poco a poco, en un abismo cada vez más tenebroso. Frente a esta realidad, debemos elegir la paz, el gozo que es nuestra fortaleza, la esperanza de Dios; en un acto sencillo de rendición y Fe. Si lo notamos, la paz de Dios es nuestra herencia y ya está dentro de nosotros: "En consecuencia, ya que hemos sido justificados mediante la fe, tenemos[a] paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo." Ro. 5:1 Por lo tanto, no abrazamos la angustia, la desesperanza, la ansiedad o la desolación, aunque sí sufrimos su violento asalto. ¡Nos aferramos a nuestra herencia, nos rendimos y adoramos! Cuando respondemos así ante la tragedia, el enemigo es derrotado y huye.
Leía un relato que me estremeció. En la China comunista, encarcelada una muchacha, por traficar biblias; fue brutalmente violada por doce guardias. Dos semanas después, los perpetradores lloraban rindiéndose al Señor, mientras su víctima les predicaba a Cristo y oraba por ellos, en su celda! No se responde así por ir mucho a misa o a culto. Solo viviendo en La Palabra y doblando nuestras rodillas con frecuencia, no porque uno es la gran cosa, sino porque no lo es, porque no somos nada sin Él. Cuando nos asalta la aflicción, respondemos desde La Palabra, una vez más caemos rendidos, adoramos y atravesamos el valle de sombra y de muerte en paz, con gozo y esperanza, en medio de nuestras lágrimas; lo cual es un hermoso milagro de la gracia.
Oración: otra arma celestial, poderosa en esta batalla.
“…la oración eficaz del justo puede mucho.” St. 5:16 La persona piadosa no corre de primero a medios humanos, ni entra en pánico; sino que acude a nuestro Abba = Papito. Consideremos este versículo de Santiago paso a paso: 
"la oración..." Hablamos con Él cara a cara, en intimidad. 
"eficaz..." Nuestra oración es energizada por el Espíritu, es esa oración apasionada en la que el Espíritu Santo intercede cuando nosotros no tenemos palabras ni claridad: “26 Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. 27 Y Dios, que examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios.” -Ro.8:26-28. 
"del justo..." Podemos acercarnos en esta intimidad, porque somos declarados justos por gracia y vivimos en rectitud.  
“puede mucho...” Esta expresión en el idioma original, es la más fuerte para decir: poder; denota una demostración gloriosa del poder de Dios. 
Podríamos parafrasear las palabras de Santiago así: “¡Cuando aquellos quienes han sido justificados, vienen cara a cara ante Abba, en clamor energizado por el Espíritu, se detona el poder de Dios!” 
Cuando colapsé, un ejército de hermanos estuvieron orando conmigo. ¡Todos vimos el poder de Dios, cuando su mano me levantó contra pronósticos, de la silla de ruedas! Debí caminar en seis meses y estar recuperado en un año; sin embargo, caminé a los veintidós días y a los seis meses estaba totalmente restaurado en mi salud.
Alabanza: ¡Es capaz de hacer temblar la tierra y abrir las cárceles!
Además de orar en nuestra aflicción, vamos a alabar a Dios. Sí, cantar alabanzas a su nombre. No negamos nuestro dolor, lo lloramos ante el Trono. Y nos levantamos de allí con alabanza, literalmente cantando y exaltando al Señor. Eso nos permite ver el poder de Dios a nuestro favor. En la alabanza exaltamos a Papá por sus obras portentosas. El más sencillo acto de respirar, es un maravilloso milagro de la mano del Dios de la Biblia. ¡Así que estamos rodeados de prodigios en el universo y en nuestros cuerpos, motivos incontables por los cuales rendir alabanza. No por cómo nos sentimos, sino porque Él es digno. Permítame reiterarlo: Contra toda fibra humana, puesto que ésta es una arma espiritual, poderosa en Dios para destrucción de fortalezas; cuando sufrimos el dolor y la aflicción física y del alma; abrimos nuestra boca y literal, audiblemente cantamos alabanzas al Señor. El apóstol Pablo y Silas estaban encarcelados, flagelados, en la importante ciudad de Filipos. Notemos y celebremos esta victoria:
“25 A eso de la medianoche, Pablo y Silas se pusieron a orar y a cantar himnos a Dios, y los otros presos los escuchaban. 26 De repente se produjo un terremoto tan fuerte que la cárcel se estremeció hasta sus cimientos. Al instante se abrieron todas las puertas y a los presos se les soltaron las cadenas. 27 El carcelero despertó y, al ver las puertas de la cárcel de par en par, sacó la espada y estuvo a punto de matarse, porque pensaba que los presos se habían escapado. Pero Pablo le gritó: 28 ―¡No te hagas ningún daño! ¡Todos estamos aquí! Hch. 16: 25-28
Pablo y Silas, heridos por los látigos y los golpes, cansados a media noche, con el innegable asalto del miedo y la angustia por estar encarcelados injustamente y con sus pies en el cepo; no abrazaron el paquete del dolor y el miedo. Trascendiendo, “se pusieron a orar y a cantar himnos a Dios”. De inmediato el objeto de su Fe y exaltación irrumpió poderosamente y no sólo los liberó y salvó al carcelero y familia; sino que su temor y gloria se dio a conocer en esa ciudad, ante magistrados y todo el pueblo. Lo vemos en el resto del relato.
Atravesé mi hospitalización y rehabilitación, cantando alabanzas a Cristo. Mis ojos siguen viendo el poder de Dios no sólo en mi cuerpo. ¡Aleluya!
¿Y qué cuando, en su soberanía no nos responde Dios de acuerdo a nuestra expectativa y vemos quebrarse nuestros sueños y enfrentamos aún la muerte?
Aceptamos la soberanía de Dios. Él es la resurrección y la Vida, aún si morimos, viviremos por el poder de su resurrección: "―Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera; 26 y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás. ¿Crees esto?" Jn.11:25,26. Nos permitimos ser consolados en un mundo caído, en cuerpos frágiles; sabiendo que aún no llegamos a Casa, que nuestra herencia es cielos nuevos, tierra nueva y cuerpos glorificados; sin lágrimas, angustia, enfermedad, dolor, ni muerte. 
En esos primeros momentos, cuando mi cuerpo quedó parapléjico, adoré, di gracias en medio del dolor y de mis lágrimas. Me dispuse a enfrentar una vida en una silla de ruedas, si esa fuera mi realidad futura; y me visualicé subiendo así a escenarios para cantar alabanzas a Papá!
Job vuelve a enseñarnos: “9 Su esposa le reprochó: ―¿Todavía mantienes firme tu integridad? ¡Maldice a Dios y muérete! 10 Job le respondió: ―Mujer, hablas como una necia. Si de Dios sabemos recibir lo bueno, ¿no sabremos recibir también lo malo? A pesar de todo esto, Job no pecó ni de palabra.” Job. 2:9,10 “Entonces dijo: «Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo he de partir.[d] El Señor ha dado; el Señor ha quitado. ¡Bendito sea el nombre del Señor!» 22 A pesar de todo esto, Job no pecó ni le echó la culpa a Dios.” Job. 1:21,22.
La paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, ya está dentro de los verdaderos hijos de Dios y nos guarda en el día malo. Respondemos con adoración, oración y alabanza a la tragedia. El poder de Dios es demostrado y aún en la muerte, no morimos, viviremos eterna y juntamente con Cristo por el poder de su resurrección. Esta es nuestra esperanza, nuestra herencia y el poder a nuestro favor Ef. 1:17-23. Levantémonos y vivamos vidas extraordinarias, pues nuestro Padre es todopoderoso y sus obras para con nosotros son asombrosas. Y más allá de bendecirnos Él demuestra su poder para dar a conocer su nombre, su gloria, para ser temido y exaltado en toda la Tierra.
Permítame volver a mi vivencia: Hoy, a menos de un año de mi colapso, estoy totalmente recuperado (desde los cinco meses) A los 3 meses, me llamaron de TV nacional con dos médicos quienes sin saberlo, certificaron el milagro. Físicamente hoy me desempeño en toda mi capacidad, soy un hombre más pleno y Papá le dio un salto a mi vida. Estaré viajando por distintos países compartiendo la luz de Cristo, con música, enseñanza, testimonio, especialmente con la gente olvidada. ¡Qué inmensa misericordia! ¡El mismo Cristo de la Biblia vive y hace milagros hoy! Tome un espacio de silencio y escuche al Espíritu, derrame su corazón y descanse en Él. Sígale y experimente la vida más extraordinaria jamás soñada; una que siempre atraviesa el Calvario para luego disfrutar la inefable gloria de la resurrección.
Algunos textos de La Biblia, que nos inspiran y transforman:
"Dios conoce la conducta de los que viven honradamente; la tierra prometida será de ellos para siempre. Cuando lleguen los días malos no pasarán vergüenzas; cuando otros no tengan comida, a ellos les sobrará." -Salmo 37:18-19
"¡El Señor hará grandes cosas! No temas, tierra, sino alégrate y regocíjate, porque el Señor hará grandes cosas. No teman, animales del campo, porque los pastizales de la estepa reverdecerán; los árboles producirán su fruto, y la higuera y la vid darán su riqueza. Alégrense, hijos de Sión, regocíjense en el Señor su Dios, que a su tiempo les dará las lluvias de otoño. Les enviará la lluvia, la de otoño y la de primavera, como en tiempos pasados.
Las eras se llenarán de grano; los lagares rebosarán de vino nuevo y de aceite. «Yo les compensaré a ustedes por los años en que todo lo devoró ese gran ejército de langostas que envié contra ustedes: las grandes, las pequeñas, las larvas y las orugas.[c]
Ustedes comerán en abundancia, hasta saciarse, y alabarán el *nombre del Señor su Dios, que hará maravillas por ustedes. ¡Nunca más será avergonzado mi pueblo!
Entonces sabrán que yo estoy en medio de Israel, que yo soy el Señor su Dios,
y no hay otro fuera de mí. ¡Nunca más será avergonzado mi pueblo!" -Joel 2:18-27

"Aunque la higuera no dé renuevos, ni haya frutos en las vides;
aunque falle la cosecha del olivo, y los campos no produzcan alimentos;
aunque en el aprisco no haya ovejas, ni ganado alguno en los establos;
18 aun así, yo me regocijaré en el Señor, ¡me alegraré en Dios, mi libertador!
19 El Señor omnipotente es mi fuerza; da a mis pies la ligereza de una gacela
y me hace caminar por las alturas." -Habacuc 3:17

lunes, 16 de enero de 2017

Fornicación y Matrimonio


“5 Busca a Dios, al Todopoderoso,
y pídele que tenga compasión de ti.
6 Si tú actúas con pureza y rectitud,
él velará por ti, y te dará
el hogar que justamente mereces.
7 La riqueza que tenías no será nada
comparada con lo que tendrás después.” - Job 8:5-6

Es de todos conocida la tragedia de Job. En medio de ella, fue desafiado a actuar con "pureza y rectitud" y como resultado Dios le bendeciría con una familia y riquezas. Debemos inferir que esa fue la conducta del señor Job. Pudo haber seguido sus emociones, su vieja naturaleza, sin embargo eligió el camino angosto de "pureza y rectitud". La respuesta de Papá, no se hizo esperar: "10 Después de haber orado Job por sus amigos, el Señor lo hizo prosperar de nuevo y le dio dos veces más de lo que antes tenía."  "12 El Señor bendijo más los últimos años de Job que los primeros, pues llegó a tener catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas.13 Tuvo también catorce[c] hijos y tres hijas." Job 42: 10, 12, 13. La pureza y la rectitud ante Dios, preceden a su intervención para un matrimonio, una familia y prosperidad material, dados de su mano.

¡Realmente me impresiona cómo se cree que, luego de darle la espalda al Señor, de violar intencionadamente su Palabra, su consejo y mandatos divinos; luego de construir una relación a nuestra manera, marcada por el pecado; que podemos pretender venir ante Él, traerle nuestro adefesio, y esperar que El Santo, Justo e incorruptible Dios, nos una en santo estado de matrimonio y pueda bendecir nuestro proyecto de vida, para el resto de nuestra existencia! Consideremos esta ley divina e inviolable: “No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra.” -Gal. 6: 7. Sembremos vida y cosecharemos vida en vez de muerte. Escribo desde mi propia reconstrucción, con respeto y sintiéndome profundamente desafiado.

¿Puede darse alguien al adulterio, afirmar que se equivocó con su actual cónyuge, que la o el amante sí es la persona que Dios le está dando, estar en la verdad y obtener la bendición de Dios en esta nueva relación?
¿Puede alguien destruir su matrimonio, destruir el corazón de sus hijos, destruir otro matrimonio y a sus hijos, adulterando con una persona que también está casada; presentar en un altar esa nueva relación y obtener la bendición de Dios para muchos años de prosperidad bíblica?
¿Cuántos jóvenes solteros y adultos divorciados, quienes asisten a iglesias, se entregan a la fornicación con su pareja a la que aman, según dicen; tienen vidas frías, alejadas de la intimidad con La Palabra y la presencia de Dios; luego, al decidir casarse, sufren una especie de conversión conveniente y se presentan ante Dios esperando su bendición, cuidado y prosperidad para un matrimonio exitoso?

¿Qué dice La Biblia?

-13 Que nadie, al ser tentado, diga: «Es Dios quien me tienta». Porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni tampoco tienta él a nadie. 14 Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen. 15 Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte. -St. 1:13-15 NVI.

-"Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, [a] ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. 2 No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta." -Ro. 12: 1, 2. NVI

-"18 Huyan de la inmoralidad sexual. Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su cuerpo; pero el que comete inmoralidades sexuales peca contra su propio cuerpo. 19 ¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; 20 fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios." -1Co. 6: 18-20 NVI

-"Huye de las malas pasiones de la juventud, y esmérate en seguir la justicia, la fe, el amor y la paz, junto con los que invocan al Señor con un corazón limpio." 2Tim. 2:22 NVI
-"9-10 

-¿No saben ustedes que los que cometen injusticias no tendrán parte en el reino de Dios? No se dejen engañar, pues en el reino de Dios no tendrán parte los que se entregan a la prostitución, ni los idólatras, ni los que cometen adulterio, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los que roban, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los ladrones. 11 Y esto eran antes algunos de ustedes; pero ahora ya recibieron el baño de la purificación, fueron santificados y hechos justos en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios." -1Co.6: 9-11 DHH

-"5 Pues tengan por cierto que quien comete inmoralidades sexuales, o hace cosas impuras, o se deja llevar por la avaricia (que es una especie de idolatría), no puede tener parte en el reino de Cristo y de Dios." Ef.5:5,6 DHH

-"14 Dichosos los que lavan sus ropas para tener derecho al árbol de la vida y poder entrar por las puertas de la ciudad. 15 Pero fuera se quedarán los pervertidos, los que practican la brujería, los que cometen inmoralidades sexuales, los asesinos, los que adoran ídolos y todos los que aman y practican el engaño." -Ap. 22: 14,15. DHH

-"5 En efecto, si hemos estado unidos con él en su muerte, sin duda también estaremos unidos con él en su resurrección. 6 Sabemos que nuestra vieja naturaleza fue crucificada con él para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado; 7 porque el que muere queda liberado del pecado.
8 Ahora bien, si hemos muerto con Cristo, confiamos que también viviremos con él. 9 Pues sabemos que Cristo, por haber sido levantado de entre los muertos, ya no puede volver a morir; la muerte ya no tiene dominio sobre él. 10 En cuanto a su muerte, murió al pecado una vez y para siempre; en cuanto a su vida, vive para Dios.
11 De la misma manera, también ustedes considérense muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús. 12 Por lo tanto, no permitan ustedes que el pecado reine en su cuerpo mortal, ni obedezcan a sus malos deseos. 13 No ofrezcan los miembros de su cuerpo al pecado como instrumentos de injusticia; al contrario, ofrézcanse más bien a Dios como quienes han vuelto de la muerte a la vida, presentando los miembros de su cuerpo como instrumentos de justicia. 14 Así el pecado no tendrá dominio sobre ustedes, porque ya no están bajo la ley, sino bajo la gracia." -Ro. 6: 5-14 NVI

- Entre ustedes ni siquiera debe mencionarse la inmoralidad sexual, ni ninguna clase de impureza o de avaricia, porque eso no es propio del pueblo santo de Dios. -Ef. 5:3 NVI.

Cuando se trata de una tentación sexual, no dice que la resista, que se arme y luche, mucho menos que juegue con el pecado y pruebe que puede aguantarse. Es claro y contundente: ¡“huya”, corra, amárrase los zapatos o déjelos tirados y corra sin detenerse! 2Tim. 2:22; 1Co. 6:18. Y "ni siquiera debe mencionarse la inmoralidad sexual". Él nos ha dado su Vida santa y debemos vivir a la altura de nuestra vocación.

Papá es Dios temible, trae juicio y fuego consumidor. Creo que este aspecto queda claro en los textos citados. Sí, y también es Dios de gracia, amor, misericordia y perdón: “El Señor es clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor.” -Sal. 103: 8 NVI. Lo que detona el perdón de Dios, es el verdadero arrepentimiento. El arrepentimiento es un cambio consciente, sincero y profundo de nuestra manera de pensar y de actuar; se realiza desde la Palabra y en el poder del Espíritu: "Quien encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja halla perdón." -Pro. 28:13 NVI. " No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir..." -Ro. 12: 1, 2 DHH. El arrepentimiento puede involucrar las emociones, pero no se queda en las lágrimas. Se abandona nuestra manera de pensar llena de tinieblas, nuestras medias verdades; y se cambia la conducta.

¿Qué dice La Biblia?

-Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, a quien se le borran sus pecados.
Dichoso aquel a quien el Señor no toma en cuenta su maldad y en cuyo espíritu no hay engaño. Mientras guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mi gemir de todo el día. Mi fuerza se fue debilitando como al calor del verano, porque de día y de noche tu mano pesaba sobre mí.
Pero te confesé mi pecado, y no te oculté mi maldad.
Me dije: «Voy a confesar mis transgresiones al Señor», y tú perdonaste mi maldad y mi pecado. -Sal. 32: 1-5 NVI


-"14 y si mi pueblo, el pueblo que lleva mi nombre, se humilla, ora, me busca y deja su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré sus pecados y devolveré la prosperidad a su país." -2 Cro. 7: 14 DHH

-"Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad." -1 Juan 1:9 NVI

-"Por tanto, para que sean borrados sus pecados, arrepiéntanse y vuélvanse a Dios, a fin de que vengan tiempos de descanso de parte del Señor." -Hechos 3:19 NVI
-"Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé fervoroso y arrepiéntete. -Apocalipsis 3:19 NVI

-"Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes los inconstantes, purifiquen su corazón!" -Santiago 4:8 NVI

Caballero, si ama a esa princesa, su novia, no la arrastre a un terreno en el que siembra para la carne, porque va a cosechar corrupción y muerte. Si ella desea tener intimidad sexual, muestra ser humana y es cuando más debe cuidarla. Amarrémonos los pantalones y lideremos nuestra relación hacia un terreno en el que sembremos para el Espíritu y será entonces cuando contemos con la bendición de Papá y cosechemos Vida. Si ella no comparte estos valores, ni su Fe (aunque se llame cristiana) usted debe elegir. 

Si es casado, sea radical en el cuidado de ese tesoro. Vuélele machete a cualquier forma de adulterio: limpie su lista de contactos, saque de sus redes sociales cualquier potencial amenaza, corte totalmente sus contactos con amores pasados, evite cafecitos con una compañera o amiga a solas. Que su confidencia, sus coqueteos, sus miradas y sus piropos, sean solamente para su esposa. Y si ya se le pasó las mariposas en el estómago, empiece a amar como hombre de Dios, Ef. 5: 25ss. Busque ayuda hoy y erradique cualquier consumo de pornografía, no la subestime porque le destruirá. Sea vigilante celoso de la salud y prosperidad de su Fe y su matrimonio. Muy apreciadas damas, por amor a Cristo, renuncien a desarrollar o mantener una conducta seductora, infiel, desprovista de dignidad y honor. 

A las casadas y a los casados: Si el matrimonio es un espacio de desesperación, no se rindan, no tiren la toalla sin antes probar verdaderamente el poder de Dios, rendidos clamándole y pidiendo ayuda a las personas correctas. Conozco bien ese terreno. Y si bajo consejo adecuado, va a terminarlo; entonces hágalo bien. No exponga su honor, su dignidad, su respeto, su Fe, a su cónyuge y a sus hijos; entrando a una relación adúltera, ¡es un virus  de destrucción terrible, una verdadera maldición! No vamos por la vía del adulterio y la destrucción, a una nueva relación esperando la bendición de Dios. ¿Y qué hacer si ya se está allí por una vía equivocada? Caigan de rodillas, clamen por el maravilloso regalo del perdón de Papá. Él len perdonará, len limpiará y prosperará sus vidas; aunque sin duda, deberán enfrentar las consecuencias. En ello también podrán contar con la sabiduría y fortaleza del Eterno.

Honremos al Señor y Él honrará nuestras relaciones, nuestros matrimonios y familias. Hago un llamado respetuoso y vehemente a parar el desastre. Ya nos hemos hecho mucho daño. Volvámonos verdaderamente al Señor, rindámonos a Él y caminemos dentro de las fronteras donde Papá pueda bendecir y prosperar nuestras vidas y a nuestras generaciones. Si vivimos en pecado y no somos reprendidos en el interior por el Espíritu. Si acomodamos La Palabra a nuestra conveniencia sin temor, para justificar nuestra vida de iniquidad; si le llamamos bueno a lo malo... entonces probablemente necesitamos comenzar por clamar a Dios por su salvación y obtener el milagro del nuevo nacimiento, para pasar a ser verdaderos hijos de Dios. Un verdadero hijo de Dios, no puede vivir en pecado sin ser reprendido y redargüido por el Espíritu Santo.

Vengamos a Papá de rodillas y clamemos por su pueblo, necesitamos ser sanados. Clamemos por nosotros mismos y arrepintámonos de las concesiones que hemos hecho, volvamos a su abrazo y a su camino angosto. Él está listo como el Padre pródigo (generoso) para perdonarnos, honrarnos y prosperarnos. Busquemos ayuda en verdaderos pastores y dejemos que Papá restaure nuestras vidas. Observemos a Job, quien mantuvo su corazón humilde ante Dios y sabemos que Él exalta a los que se humillan: "De oídas había oído hablar de ti, pero ahora te veo con mis propios ojos. Por tanto, me retracto de lo que he dicho, y me arrepiento en polvo y ceniza». Job. 42: 5, 6.
 
Un matrimonio bajo la bendición de Dios, es aquel construido bajo sus términos, siguiendo su plan. La familia fue diseñada por Dios, para habitar en ella y darse a conocer desde su seno.

-Salmos 103:1-14
“Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre.
2 Alaba, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios.
3 Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias;
4 él rescata tu vida del sepulcro y te cubre de amor y compasión;
5 él colma de bienes tu vida[a] y te rejuvenece como a las águilas.
6 El Señor hace justicia y defiende a todos los oprimidos.
7 Dio a conocer sus caminos a Moisés; reveló sus obras al pueblo de Israel.
8 El Señor es clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor.
9 No sostiene para siempre su querella ni guarda rencor eternamente.
10 No nos trata conforme a nuestros pecados ni nos paga según nuestras maldades.
11 Tan grande es su amor por los que le teme como alto es el cielo sobre la tierra.
12 Tan lejos de nosotros echó nuestras transgresiones como lejos del oriente está el occidente.
13 Tan compasivo es el Señor con los que le temen como lo es un padre con sus hijos.
14 Él conoce nuestra condición; sabe que somos de barro. 

Oración al amanecer:
“¡Oh tu viniste desde el cielo, el fuego celestial puro tomó parte en ello. Enciende una llama de amor sagrado en el sucio altar de mi corazón. Deja que arda para tu gloria y se mantenga como un fuego inextinguible y trémulo, para que regrese a su fuente en adoración humilde y en adoración ferviente. Jesús, confirma el deseo de mi corazón de trabajar, hablar y pensar solo para ti; déjame mantener el fuego santo y aviva tu don en mí, listo para hacer tu perfecta voluntad; Revive mis actos de Fe y amor hasta que la muerte selle tu infinita misericordia y haga completo mi sacrificio.” –Charles Wesley

P.D.

1. Una Vida sin concesiones: Dr. J. MacArthur. https://www.youtube.com/watch?v=kfDGgHFN3B4 / La manera en que vivimos, o trae a Dios en nuestra defensa o coloca a Dios contra nosotros https://www.youtube.com/watch?v=paAdfDXMxlI

2. Testimonio de Castidad, Eduardo Verástegui, actor: https://www.youtube.com/watch?v=DzUVMD6Mjpg

2. Escuche al Dr. David Jeremiah: "En Defensa de un poco de Castidad" https://www.youtube.com/watch?v=fSNBz8UDpnY

3. Conozcamos el proceso de la tentación y la victoria... https://www.youtube.com/watch?v=8xNmWAGq6mo&list=PL87MJUTv0BtDGxCbRwHs-6-DuUvwzE7i6&index=2

jueves, 5 de enero de 2017

Cristo en el Poder de su Resurrección


"...Dios lo exaltó hasta lo sumo
    y le otorgó el nombre
    que está sobre todo nombre,
 para que ante el nombre de Jesús
    se doble toda rodilla
en el cielo y en la tierra
    y debajo de la tierra,
 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor,
    para gloria de Dios Padre. -Fil. 2:9-11


Eran los primeros aires del S XXI cuando comencé a leer Apocalipsis, esta vez como un niño. Quedé atrapado, realmente absorto con la descripción del Cristo glorificado que nos regala el apóstol Juan en el cap. 1. A la sola pronunciación de la palabra "Jesús" mi mente reaccionaba con la imagen del Cristo histórico retratado en las películas, los libros de historias para niños y mi imaginación inspirada por la lectura de los evangelios. Me era necesario ir mucho más profundo, trascender.

La imagen mental que tengamos de Jesús, afecta significativamente la Fe que vivimos, nuestra devoción, nuestra pasión en el servicio, nuestra oración. La revelación que tengamos de El en la Palabra y por el Espíritu, determina absolutamente toda la realidad de nuestra vida. Aquel día, mi visión de Cristo fue transformada y su realidad en mí comenzó a crecer. Tengo la esperanza de que mis sencillas observaciones devocionales de este pasaje, le ayuden un poquito más a "Conocer a Cristo en el Poder de su Resurrección". Le sugiero usar esta reflexión, tomando un tiempo íntimo de oración y disfrutar de manera más profunda la presencia viva de Cristo, dentro.

Con frecuencia encuentro que le tenemos miedo a leer el libro de Apocalipsis. Fue escrito para consolar, animar, fortalecer a la iglesia perseguida; así que allí encontramos esperanza, entrelazada con exaltación exuberante y gritos de júbilo. Nos abre una ventana a la adoración celestial y su tema es el triunfo final de Cristo sobre todos sus enemigos; así que hay aquí una atmósfera de victoria y celebración. No tema, venga y disfrute su riqueza.

La revelación y obra de Cristo en los evangelios, el "siervo sufriente", especialmente la obra de la cruz, son vitales en el plan eterno de Dios. Lo trascendente de su obra redentora, está en que no se quedó en la cruz, ni en la tumba; sino que resucitó en poder celestial y fue glorificado. ¡Él es Rey de Reyes y Señor de Señores! Ap. 19:16. Posicionar esta imagen del Cristo resucitado en nuestras mentes, nos introduce a otra dimensión de intimidad con él y de vivencia de nuestra Fe.

Le invito a leer detenidamente Ap. 1:10 - 20 observando en detalle la descripción que hace Juan de Cristo. Mientras lee, imagine que tiene en frente un lienzo inmenso, que tiene la habilidad de pintar magistralmente y comience a plasmar en ese lienzo los detalles según usted percibe a Cristo. Quizá quiera observar varias versiones de la Biblia. Haga esto en oración pidiendo revelación del Espíritu y tomándose el tiempo para escuchar su voz.


"10 En el día del Señor vino sobre mí el Espíritu, y oí detrás de mí una voz fuerte, como de trompeta, 11 que decía: «Escribe en un libro lo que veas y envíalo a las siete iglesias: a Éfeso, a Esmirna, a Pérgamo, a Tiatira, a Sardis, a Filadelfia y a Laodicea.»
12 Me volví para ver de quién era la voz que me hablaba y, al volverme, vi siete candelabros de oro. 13 En medio de los candelabros estaba alguien «semejante al Hijo del hombre», vestido con una túnica que le llegaba hasta los pies y ceñido con una banda de oro a la altura del pecho. 14 Su cabellera lucía blanca como la lana, como la nieve; y sus ojos resplandecían como llama de fuego. 15 Sus pies parecían bronce al rojo vivo en un horno, y su voz era tan fuerte como el estruendo de una catarata. 16 En su mano derecha tenía siete estrellas, y de su boca salía una aguda espada de dos filos. Su rostro era como el sol cuando brilla en todo su esplendor.
17 Al verlo, caí a sus pies como muerto; pero él, poniendo su mano derecha sobre mí, me dijo: «No tengas miedo. Yo soy el Primero y el Último, 18 y el que vive. Estuve muerto, pero ahora vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del infierno.
19 »Escribe, pues, lo que has visto, lo que sucede ahora y lo que sucederá después.20 Ésta es la explicación del misterio de las siete estrellas que viste en mi mano derecha, y de los siete candelabros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candelabros son las siete iglesias." Ap. 1:10-20 NVI.
Algunos detalles:

-v. 12. Los candelabros de oro, son las siete iglesias, vea el v. 20. El 7 es número de totalidad, así que aquí se retrata a toda la Iglesia. Usted y yo como Iglesia y Templo de Dios tenemos el honor y la gloria de que Cristo está cercano, íntimo, ministrando nuestras vidas.

-v. 13. "alguien semejante al Hijo del Hombre": Es Cristo en medio de su Iglesia como sacerdote y cabeza.

-La túnica larga y la banda de oro: En el Antiguo Testamento es la vestidura sacerdotal, real y de profeta. 
Cristo es nuestro gran Sumo Sacerdote: Él es quien puede compadecerse de nuestra fragilidad y necesidades humanas.
Cristo es nuestro Rey: Por encima de nuestros gobernantes y sus limitaciones, Cristo gobierna hoy y pronto instaurará su Reino en plenitud; podemos confiar y descansar. 
Cristo es nuestro Profeta: No vino a conocer la verdad, Él es la Verdad y vino a revelárnosla; a traernos voz divina con su propia autoridad. Él es La Palabra de Dios, escúchele en La Biblia y por su Espíritu.

-v.14 Cabello blanco: Dn. 7:10 señala su sabiduría: Cristo es su consejero admirable. También señala su pureza, su absoluta santidad: Él es Dios de verdad y sin ninguna iniquidad, justo y recto es Él. Dt. 32: 4

-Ojos como llama de fuego: Heb. 4:13 todo está expuesto ante su mirada. Estos son ojos de juicio. Sus enemigos, quienes no están cubiertos con su justicia, temblarán ante su sola mirada.

-v.15. Sus pies: Los pies de un gobernante representan juicio, Ap. 10:1 nos muestra los pies encendidos de un ángel poderoso, listos para pisar en juicio. Todas las cosas son sometidas bajo los pies de Cristo; los reyes, los gobernantes, sus reinos, sus dominios. "... Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, 10 para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra, 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre." -Fil.2: 9-11. Nosotros, sus hijos, por su gracia, voluntariamente conocemos sus pies en adoración.

-Voz estruendosa: Autoridad, majestad y dominio. Este no es el siervo sufriente de los evangelios, quien va silente como oveja al matadero. Su voz creó los universos, resuena en la eternidad y ante su mando se subyuga toda autoridad.

-v.16. Siete estrellas: representan a sus servidores dados como dones a la Iglesia, Él los controla. Al igual que, según vimos con respecto a los candelabros, el 7 señala a la totalidad de los siervos en toda la Casa del Señor. Sus esclavos, quienes lideran a la verdadera Iglesia, tienen alta estima ante Él y sirven como Él lo hizo.

-Espada aguda de dos filos: En Hebreos 4:13 la espada es pequeña, convence de pecado. Aquí, sin embargo, la espada saliendo de su boca es ancha, grande; es de juicio Ap. 19:15, 21. Para sus hijos, la espada es su Palabra de Vida; para sus enemigos es juicio y muerte.

-Rostro resplandeciente: Es el resplandor de su gloria. Él es la luz de la Nueva Jerusalén:  "La ciudad no necesita ni sol ni luna que la alumbren, porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera. 24 Las naciones caminarán a la luz de la ciudad, y los reyes de la tierra le entregarán sus espléndidas riquezas." -Ap. 21.
Juan al verle cayó como muerto. Isaías, siglos antes, también vio la majestad de su gloria y cayó como muerto. Is. 6.

Este no es un cristito domesticado, al estilo de la " iglesia" de hoy. Este es el Todopoderoso Dios temible, todo amor y grande en misericordia; a la vez que es juicio y fuego consumidor. Y éste, es justamente el Cristo que llevamos dentro, a quien adoramos y servimos. Para sus hijos, quienes le seguimos, Él es y será nuestro Padre de amor, nuestro protector, nuestra paz y gloria eterna.

"¡Miren que viene en las nubes! Y todos lo verán con sus propios ojos, incluso quienes lo traspasaron; y por él harán lamentación todos los pueblos de la tierra. ¡Así será! Amén.
8 «Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios—, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.» Ap.1: 7, 8.

Vuelva a leer el pasaje, escuche a Cristo hablar a su corazón y termine su pintura.

Espero que en los últimos minutos Cristo haya aumentado en usted. Me permito hacerle varias preguntas que, en oración, me planteara en aquella ocasión:
-¿Cuáles detalles observó sobre Cristo? ¿Cómo es, qué características notó? descríbalas compartiéndolas con alguien o escribiéndolas. 
-¿Qué tan diferente es este Cristo del que había estado en su mente?
-¿Qué le hace sentir este Cristo? ¿qué le transmite? detállelo
-¿Qué sucedería si este Cristo se le apareciera a usted frente a frente?
-Si se lo permitiera ¿Qué sucedería con su vida si pudiera contemplarle por varios minutos en la realidad de esta gloria excelsa? ¿cree que sería transformado, trastornado quizá, que jamás sería igual?  ¡Sin duda! Ahora, si unos minutos en su presencia transformarían toda su vida...
-¿Qué pasaría si este Cristo en el poder de su resurrección, viniera a vivir dentro de usted 24 horas, cada día por el resto de su vida?
¿No es acaso esto lo que experimentamos en el nuevo nacimiento? Es este Cristo y no otro, el que vino a vivir dentro de nosotros: "En aquel día ustedes se darán cuenta de que yo estoy en mi Padre, y ustedes en mí, y yo en ustedes." Jn. 14:20

Creo que los hermanos de la iglesia naciente, revelada en el Nuevo Testamento, experimentaron a este Cristo. Ellos ya no vivían, sino que Cristo en el poder de su resurrección, vivía en ellos. Él se hacía presente en sus vidas y aun, muchos morían martirizados exaltando a su Señor, tal era su pasión y vivencia de la Vida de Cristo. Si este mismo Cristo glorioso ha venido a vivir en nosotros, ¡entonces podemos experimentar la misma vida de poder que vivieron aquellos testigos de su resurrección; vida nueva, abundante, trascendente, de impacto en nuestros días! ¡Es su misma Vida expresándose a través de nosotros! "Cristo en ustedes, la esperanza de gloria" Col- 1:27

Tome un momento en silencio para orar y escuchar a Papá. (No omita este momento)

Le ruego observar otros textos que señalan qué tan glorioso es el Cristo quien vive en usted Ap. 19: 11ss; Ef. 1: 17-22; Fil. 2: 5-11; Col. 1: 15 - 2:10.

Anhelo que Cristo aumente en nosotros, que le conozcamos en el poder de su resurrección y nos levantemos como su Novia, su Casa, su Templo, presencia del Eterno en tiempo y espacio, usted y yo.

¡Amén!

P.D.  
-Escribo estas cosas, no como quien ya lo tiene o quiere ser visto como modelo, sino como un peregrino quien señala las sendas que poco a poco va percibiendo...
-Si tiene hambre de Dios y anhela disfrutar de su presencia y escuchar su voz; vuelva a este texto en silencio y privacidad, lea en voz audible, medite escuchando dentro y luego ore. Haga lo mismo por una semana completa, humillado, hasta romper el frío y encender su espíritu en su fuego.