sábado, 10 de septiembre de 2022

Gloria y Trascendencia del Bautismo en Cristo

 


Arrepentíos y sed bautizados cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. -Hechos 2:38


El bautismo es nuestra respuesta positiva al Evangelio, en obediencia al mandato de Cristo; y es un testimonio público de algo que no se ve, que nos sucedió por dentro: La salvación, el Nuevo Nacimiento. En el Nuevo Testamento, el nuevo nacimiento y el bautismo son simultáneos.

¿Y qué es el Evangelio del que damos testimonio? -Que Cristo, el Creador del universo invisible y del universo visible, Aquel quien es Santo, Santo, Santo, el Dios Todopoderoso quien habita en absoluta riqueza, gloria, poder y luz inefable; se humilló hasta lo más bajo, identificándose con nosotros, se hizo hombre, tomó nuestro lugar muriendo en la cruz. Fue sepultado, con lo cual canceló toda la vieja creación y la raza adámica caída. Y resucitó al tercer día, creando con ello cielos nuevos, tierra nueva y una nueva humanidad; de los cuales Él es el primogénito (tiene la supremacía, la autoridad máxima). ¡Este es el Evangelio!

En el bautismo nosotros proclamamos que creemos y abrazamos el Evangelio. Ahora nosotros nos identificamos con él en su muerte y resurrección, así como él se identificó con nosotros. Morimos al pecado, al mundo y a la vieja naturaleza; cada día actuamos como muertos al pecado (guiados por el poder del Espíritu Santo, en un discipulado vivencial) El símbolo de esto es ser sumergidos en las aguas. Y el salir de las aguas es símbolo de que resucitamos para ya no vivir por nuestra propia vida humana, sino que cada mañana elegimos vivir por medio de la Vida de Cristo. Sabemos que pronto estaremos en Casa, eternamente con Él.

El bautismo entonces es la semejanza de su muerte y la semejanza de su resurrección. Es por esto por lo que bautismo (del griego: “baptisma”) implica inmersión en agua y emerger (salir del agua).


1.   ¿Por qué nos bautizamos?

El bautismo es ordenado por Cristo. Eso lo hace trascendente, glorioso y obedecemos llenos de alegría. Jesús inicia el ministerio público con su bautismo y cierra su ministerio, ordenándolo a sus discípulos.

*   Mateo 28: 19, 20 “Ustedes vayan y hagan más discípulos míos en todos los países de la tierra. Bautícenlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Enséñenles a obedecer todo lo que yo les he enseñado. Yo estaré siempre con ustedes, hasta el fin del mundo.” (Traducción Lenguaje Actual / TLA)


2.  El bautismo en Cristo es absolutamente único, santo. Es la celebración cristiana que da testimonio público de ese milagro de “Cristo en vosotros la esperanza de gloria.” Es una tradición apostólica sencilla que trasciende al otro ámbito. De paso, el bautismo y La Cena del Señor son las únicas ceremonias ordenados en el Nuevo Testamento para la Iglesia. Eso también le hace muy significativo.

*   Hechos 2: 37, 38. Al oír esto, compungidos de corazón, dijeron a Pedro y a los demás apóstoles: Hermanos, ¿qué haremos? 38 Y Pedro les dijo: Arrepentíos y sed bautizados cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo.

*    Leer Hechos 8: 26-40. Bautismo del oficial Etíope.

*  Colosenses 1: 25-28 “…la iglesia, de la cual fui hecho ministro conforme a la administración de Dios que me fue dada para beneficio vuestro, a fin de llevar a cabo la predicación de la palabra de Dios, es decir, el misterio que ha estado oculto desde los siglos y generaciones pasadas, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer cuáles son las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria.” (LBLA)


3. En el bautismo, nosotros damos testimonio de que abrazamos la muerte, la sepultura y la resurrección de Cristo.

*   Romanos 6: 3, 4 “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?  Por tanto, hemos sido sepultados con Él por medio del bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida.”

*  Romanos 6: 10,11 “Porque en cuanto Él murió, murió al pecado de una vez para siempre; pero en cuanto vive, vive para Dios. Así también vosotros, consideraos muertos para el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús.”

*    Gálatas 3: 26, 27 “…todos sois hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús. Porque todos los que fuisteis bautizados en Cristo, de Cristo os habéis revestido.”

*    Colosenses 2: 9-15 “Porque toda la plenitud de la Deidad reside corporalmente en Él, y habéis sido hechos completos en Él, que es la cabeza sobre todo poder y autoridad; en Él también fuisteis circuncidados con una circuncisión no hecha por manos, al quitar el cuerpo de la carne mediante la circuncisión de Cristo; habiendo sido sepultados con Él en el bautismo, en el cual también habéis resucitado con Él por la fe en la acción del poder de Dios, que le resucitó de entre los muertos. Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él, habiéndonos perdonado todos los delitos, habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz. Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de Él.


4.   En el bautismo también damos testimonio de que hemos sido bautizados en el Espíritu Santo, sellados con él y comprometidos para desposarnos con Cristo.

*  Efesios 1: 13, 14 “En Él también vosotros, después de escuchar el mensaje de la verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído, fuisteis sellados en Él con el Espíritu Santo de la promesa, que nos es dado como garantía de nuestra herencia, con miras a la redención de la posesión adquirida de Dios, para alabanza de su gloria.”

*  Romanos 5: 5 “y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado.”

*  1Corintios 12:12, 13. Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, constituyen un solo cuerpo, así también es Cristo. Pues por un mismo Espíritu todos fuimos bautizados en un solo cuerpo, ya judíos o griegos, ya esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber del mismo Espíritu.

*  Hechos 19: 4-6 “Pablo dijo: Juan bautizó con el bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyeran en aquel que vendría después de él, es decir, en Jesús. Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Y cuando Pablo les impuso las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo, y hablaban en lenguas y profetizaban. Eran en total unos doce hombres.”

 

5.  El bautismo que se hace “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo…” (Mt. 28:19) establece un acto legal, eterno en el otro ámbito. La persona bautizada pasa a ser propiedad de Aquel en cuyo nombre ha sido bautizada. Es aquí donde se sellan la redención (comprar por precio) y la adopción divinas.

*    1Corintios 6:20 “Pues por precio habéis sido comprados; por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”

*   Hechos 20:28 “Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual el Espíritu Santo os ha hecho obispos para pastorear la iglesia de Dios, la cual El compró con su propia sangre.”

*   Juan 1: 12, 13 “Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre, que no nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios.”

*   Romanos 8:15, 17 “Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!” “…y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad padecemos con {El} a fin de que también seamos glorificados con {El}.”


6. Los profetas anhelaban la gloria que nos es dada en Cristo y los ángeles son testigos de esta maravillosa gracia divina para nosotros.

*   1Pedro 1: 10-12 “Acerca de esta salvación, los profetas que profetizaron de la gracia que vendría a vosotros, diligentemente inquirieron e indagaron, procurando saber qué persona o tiempo indicaba el Espíritu de Cristo dentro de ellos, al predecir los sufrimientos de Cristo y las glorias que seguirían. A ellos les fue revelado que no se servían a sí mismos, sino a vosotros, en estas cosas que ahora os han sido anunciadas mediante los que os predicaron el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas a las cuales los ángeles anhelan mirar.”


7. El Padre irrumpió en el bautismo de Jesús. Nuestro bautismo también es muy importante puesto que somos el cuerpo de Cristo, Su Novia, quienes hacemos presente a Cristo, su presencia física, viva.

*    Mateo 3: 13-17 “Entonces Jesús llegó de Galilea al Jordán, a donde estaba Juan, para ser bautizado por él. Pero Juan trató de impedírselo, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? Y respondiendo Jesús, le dijo: Permítelo ahora; porque es conveniente que cumplamos así toda justicia. Entonces Juan se lo permitió. Después de ser bautizado, Jesús salió del agua inmediatamente; y he aquí, los cielos se abrieron, y él vio al Espíritu de Dios que descendía como una paloma y venía sobre Él. Y he aquí, se oyó una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido.”

*    Efesios 3: 8-13 “A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, se me concedió esta gracia: anunciar a los gentiles las inescrutables riquezas de Cristo, y sacar a luz cuál es la dispensación del misterio que por los siglos ha estado oculto en Dios, creador de todas las cosas; a fin de que la infinita sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en las regiones celestiales, conforme al propósito eterno que llevó a cabo en Cristo Jesús nuestro Señor, en quien tenemos libertad y acceso a Dios con confianza por medio de la fe en Él. Ruego, por tanto, que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros, porque son vuestra gloria.”

 

Entendemos entonces que el bautismo no es un rito vacío o de simple trámite, como tampoco lo es la Cena del Señor. Da testimonio de toda la obra redentora de Cristo, de todas las doctrinas contenidas en la Cruz y en la resurrección de Cristo, al hacerse realidad en cada creyente. Es mi convicción de que, así como hubo una clara trascendencia en el bautismo de Jesús, en el bautismo del nacimiento de la Iglesia y en el bautismo del Oficial de Etiopía; en el bautismo de los creyentes hoy día, los cielos son testigos, hacen fiesta y el Padre presume su sabiduría ante las huestes celestiales.

Si usted sabe que Cristo no vive dentro de usted, no disfruta del Nuevo Nacimiento y desea vivir la Vida de Cristo dentro, Lee el Evangelio de Juan, un capítulo cada día y cada día de rodillas clame y pida al SEÑOR su perdón, su Espíritu Santo, su salvación. Luego tome un discipulado vivencial (no solo teórico). Escríbanos.

Si usted ha vivido una religión pero hoy sabe que su conducta, el fruto de vida, su testimonio le demuestra que no ha nacido de nuevo, de rodillas clame al SEÑOR, tome un discipulado vivencial y bautícese. Si un día se bautizó pero su vida no ha experimentado la resurrección, la transformación, crecimiento y madurez que anhela; considere bautizarse con esta nueva visión de lo que significa. Si necesita ayuda, escríbanos para guiarle en esta maravillosa Vida al experimentar a Cristo en el poder de su resurrección.

 Deje  aquí su comentario, para edificar a otras personas.

-Por Alexis Valverde V.

Email: Iglesiasencillacostarica@gmail.com

domingo, 15 de mayo de 2022

Vivamos en Bonito.


 

"Mis amados hermanos, quiero que entiendan lo siguiente: todos ustedes deben ser rápidos para escuchar, lentos para hablar..." -Santiago 1:19 (NTV)


¿Escuchamos realmente a Dios y a los demás o acaso nos escuchamos a nosotros mismos?

 

Evangelio de Juan. 21: 18-24 (NTV)

18 »Te digo la verdad, cuando eras joven, podías hacer lo que querías; te vestías tú mismo e ibas adonde querías ir. Sin embargo, cuando seas viejo, extenderás los brazos, y otros te vestirán y te llevarán[f] adonde no quieras ir.

19 Jesús dijo eso para darle a conocer el tipo de muerte con la que Pedro glorificaría a Dios. Entonces Jesús le dijo: «Sígueme».

20 Pedro se dio vuelta y vio que, detrás de ellos, estaba el discípulo a quien Jesús amaba, el que se había inclinado hacia Jesús durante la cena para preguntarle: «Señor, ¿quién va a traicionarte?». 21 Pedro le preguntó a Jesús:

—Señor, ¿qué va a pasar con él?

22 Jesús contestó:

—Si quiero que él siga vivo hasta que yo regrese, ¿qué tiene que ver contigo? En cuanto a ti, sígueme.

23 Así que entre la comunidad de los creyentes corrió el rumor de que ese discípulo no moriría; pero eso no fue en absoluto lo que dijo Jesús. Él solamente dijo: «Si quiero que él siga vivo hasta que yo regrese, ¿qué tiene que ver contigo?».

24 Ese discípulo es el que da testimonio de todos estos sucesos y los ha registrado en este libro; y sabemos que su relato es fiel.

 

Observemos:

1. ¿Qué hecho famoso se dio inmediatamente antes de este diálogo? Sí, léelo.

2. ¿Qué dijo Jesús en el v. 22?.

3. ¿Qué decía la gente que Jesús había dicho? v. 23 Nota quiénes eran los chismosos y luego el "pero". Lo califica de "rumor". Las palabras de Jesús fueron sacadas de contexto y así crearon una fantasía. ¡Claro! según el cuento, Jesús lo dijo, entonces ahora Juan era inmortal. Juan sale a la defensa de Jesús y para ello, corrige diciendo exactamente las palabras que Jesús dijo, frente al cuento que se rumoraba.

4. ¿Cuántas doctrinas, tradiciones y principios de vida hemos establecido como "palabra de Dios" que no es más que una tergiversación de lo que Él ha dicho? ¿Defendemos tradiciones como sagradas, nos aferramos a nuestras cadenas porque nos negamos a ver la verdad, aunque la Palabra de Dios claramente está frente a nuestros ojos, aunque suframos las consecuencias de tales prácticas? ¿Cerramos el corazón cuando alguien nos llama con amor, a ver la Verdad?

5. En otro plano: ¿Realmente escuchamos a las personas, sus palabras y su corazón cuando nos hablan? ¿Nos disciplinamos a silenciar nuestros propios pensamientos para escuchar asertivamente? ¿nos negamos a imponer nuestros prejuicios, nuestros miedos, experiencias trasladadas a las palabras que alguien nos está compartiendo? ¿Creamos en nuestras mentes una realidad falsa y aseguramos que la otra persona lo dijo? ¿Hacemos juicios, condenamos y tomamos decisiones basados en esa "falsa verdad"? ¿Leemos en un "chat" realmente lo que la persona escribió o entendemos lo que deseamos y reaccionamos? ¿Somos capaces de aceptar nuestra falencia, de recibir confrontación y corregirnos? y es que, de lo contrario, una chispa enciende una pradera (Stg. 3:5). Aún sigo trabajando en ello y les cuento que se siente muy bien avanzar, escuchar con respeto y evitarme tanto problema. 

6. Es más sencillo liberar a una persona de una posesión demoníaca, que guiarle a abandonar los malos hábitos que venera. ¡Claro! si realmente hay una posesión, regularmente basta con una sesión y la persona queda libre. Los hábitos son aceptados con ese típico "yo soy así", nos justificamos, evadimos y luego de años seguimos encadenados y sumiendo a seres queridos en dolor.

7. No fue la única vez en que, las palabras y acciones o la condición de Jesús, fueron sacadas de contexto o acusado falsamente. Al menos, en esta ocasión de Juan 21 el rumor era "positivo". Jesús creció con la etiqueta de que "vino por torta" (dicho costarricense) rumoraban que él era "hijo de fornicación" (Jn. 8:41) Ciertamente María fue llamada bienaventurada por generaciones y lo es; sin embargo, también fue difamada. Líderes, hombres considerados santos, en otro momento acusaron a Jesús de liberar por el poder de Beelzebú, el príncipe de los demonios (Mt. 12:24). 

El hábito profundamente arraigado de no escuchar, crear falsas realidades y vivirlas, podría llevarnos a extremos realmente lamentables.

8. ¿Si lo hicieron con Él, lo harán con nosotros? ¿Lo hago yo?

9. ¿Somos capaces de cuestionar nuestras tradiciones sagradas frente a la Verdad? Hay prácticas infértiles y hasta destructivas a las que nos aferramos. Decimos alto y fuerte, que la Biblia es nuestra máxima autoridad de Fe y conducta, no obstante, damos la vuelta para entregarnos a prácticas de iglesia contrarias a las tradiciones apostólicas, las cuales fueron instituidas por el Ungido. Mencionemos algo básico y común: Jesús dijo: "Id y haced discípulos..." y nosotros corremos a hacer discípulos, pero de nosotros. A las ovejas de Cristo las marcamos como nuestra posesión y fijate que no, ¡son de Él! Nosotros somos aspirantes a siervos inútiles, esclavos de Cristo (Lc. 17:10; 1 P.5: 1-4). La Iglesia hoy es débil justamente por este conveniente vicio de crear mentiras a partir de su Verdad.

10. Además ¿Vivimos en feo, resentidos, en discordia, exasperando a la familia, a la Iglesia, a los compañeros, y a amigos por falta de observarnos, controlarnos y escuchar con respeto propio y al otro? ¡Debemos ser intencionados y entrenar nuestra mente para esto!

11. ¿Sabemos mantenernos en dignidad, honor y verdad como adversarios? ¿Viste la bajeza de los enemigos de Jesús? o ¿nos gana la emoción, el miedo, la inseguridad, la ira; y atacamos aún si quien está en frente es Jesús o su Novia? ¿Podemos amar a Dios a quien no vemos, si no respetamos al hermano quien está frente a nuestros ojos? (1 Jn. 4:20)

12. “…pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” (1 Jn. 1:7)

Es sencillo: ¡Vivamos en bonito!

 

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Mientras viajo en bus

15 mayo.