"Mirad, yo os envío como ovejas en medio de lobos; por tanto, sed astutos como las serpientes e inocentes como las palomas." -Mt. 10:16
Necesitamos ley y orden. Instituciones que nos gobiernen y nos guíen en medio de las crisis. Sin embargo dice la Biblia:
- "porque el corazón del hombre se inclina al mal desde su juventud" -Gn. 8:21
- "Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado." -Ro. 7:14
Y agrega:
"El Señor dice: «Maldito aquel que aparta de mí su corazón, que pone su confianza en los hombres y en ellos busca apoyo." -Jer. 17:5
En estos días, veo a cristianos plegarse ante la "versión oficial" como confiable, como la norma a seguir. Tengamos cuidado cuando los expertos hablan. Ellos afirman que el universo es producto de la casualidad e imponen la "teoría de la evolución" como verdad normativa, en un intento por borrar a Dios. Se ha comprobado su falacia y cómo han inventado pruebas arqueológicas. Ésta es la versión oficial sobre nuestro origen e identidad.
Los expertos afirman hoy que el sexo no existe, hombre o mujer no existen, lo que existe son más de treinta géneros y que la identidad sexual se define por un sentimiento, no por la genética o la biología. Una total locura diseñada para destruir a la familia y a la sociedad; y un contundente ataque a la Palabra de Dios, en la mente de millones de niños.
La versión oficial nos dice que el aborto está bien, aún cuando entre los 80's y hoy ha asesinado a más de 1.400 millones de bebés. Nos dice que el matrimonio igualitario y la eutanasia están bien. Que estamos seguros y podemos confiar en nuestros gobernantes, mientras saquean las arcas del país y el futuro de nuestros hijos y peor aún: mientras entregan el país a poderosas fuerzas extranjeras.
La versión oficial en Costa Rica es la misma del Banco Anglo, de La Trocha, del Cementazo, de la UPAD y la de más impuestos en media pandemia. Esa es la versión oficial que consultamos para discernir la verdad. A esa voz oficial le confiamos también nuestra salud y aún nuestra vida.
La versión oficial, con mucha frecuencia viene de los enemigos de Dios. Los profetas, Jesús y los apóstoles desafiaron al status quo. Es imperativo discernir la verdad con astucia y sabiduría sin caer en amarillismo y extremos.
