martes, 9 de octubre de 2018

Un Amor para la Historia



Así que tengan cuidado de cómo viven. No vivan como necios sino como sabios.
...ame cada uno a su esposa tal como Cristo amó a la iglesia.

...el marido debe amar a su esposa como ama a su propio cuerpo. Pues un hombre que ama a su esposa en realidad demuestra que se ama a sí mismo. Nadie odia su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida tal como Cristo lo hace por la iglesia. 
El hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo». Eso es un gran misterio, pero ilustra la manera en que Cristo y la iglesia son uno. Por eso les repito: cada hombre debe amar a su esposa como se ama a sí mismo, y la esposa debe respetar a su marido. -Efesios 5

Me impresionó sobremanera, cuando encontré a una mujer de edad con luz en su mirada y una sonrisa en su rostro mientras decía: "Dios me ha bendecido con este hombre que puso a mi lado." La meta más alta de un hijo de Dios es ser piadoso por medio de su rendición y conocimiento de Cristo. Solo así podrá entrar a un matrimonio para traer bendición a largo plazo.

Caballero, no irrumpa en la vida de una buena mujer si no tiene la determinación de ser un hombre piadoso, pues apagará la luz de sus ojos, será el motivo de sus lágrimas y le robará la bendición de ser libre, sentirse digna y vivir en paz.

Apreciada dama, no pretenda encontrar en un bar a un santo para el resto de sus días. No pretenda la bendición de Papá en su matrimonio después de meterlo a Él en el cuarto de las escobas y hacer su proyecto de vida a su antojo. No pretenda abundancia, paz y realización si no sana primero su corazón que le inclina a elegir a alguien a quién rescatar, a quién salvar; a un enfermo del alma, religioso o no, quien vivirá drenándole la vida. No pretenda éxito dado por El Eterno, si usted vive como si La Biblia fuera una mera sugerencia, un texto no confiable, o que usted puede acomodar a su conveniencia.

El matrimonio es un don soberano dado por Dios, trátelo como tal. Viva rendido  ante la cruz, experimentando resurrección, a tal punto que Papá se impresione de usted y desee entregarle en la mano de una pareja piadosa quien le honra, clama y espera su bendición. Elija entonces, bajo la mirada y guía de Papá, a una persona quien inspira su Fe, comparte sus valores y saca lo mejor de su vida.

Me impresiona más aun, ver a personas quienes saltan en el trampolín del divorcio hacia una nueva relación, sin sanar, sin ser transformadas, sin asumir las responsabilidades de su descalabro; arrastrando su fracaso y maldición hacia su nuevo "proyecto de vida"; y luego lanzan su grito al cielo diciendo: ¿por qué a mí...? mientras llenan de sombras y dolor la existencia de una persona quien creyó estarse casando con una mujer o un hombre de honor, de Dios. Ya hicimos las cosas mal y produjimos dolor indecible, ¡Ya basta!

Dios tenga misericordia y abundante gracia para quien escribe, por la osadía de hacer semejantes declaraciones, cuando no sabe dónde estará mañana. Usted tiene el permiso para exhortarme en el camino si claudico frente a este alto desafío. Escribo solo como un caminante quien señala las sendas que se le han indicado. En 20 años volveremos a hablar.  Quizá haya algunos quienes tomen el desafío de ser hombres y mujeres de Dios, hombres y mujeres piadosos; y así permitamos que, con el paso de los años, esa luz y esa sonrisa en el rostro de nuestra pareja, crezca y se renueve.

Si usted cree que una persona piadosa es aburrida, carente de iniciativa, creatividad y pasión; tan solo alce su rostro y mire directamente a los ojos a su Creador, Él es piedad.

No dude en hacer sus comentarios, quizá alguien lo necesite.